Una de las paradas obligatorias
cuando se visita Irlanda del norte es la Calzada de los gigantes. Ya estés
haciendo turismo o un curso de inglés en Irlanda, hay que ir a este lugar.
Situada en la costa nororiental de la isla, esta es una de las formaciones
basálticas más espectaculares. La formación son 40000 columnas de basalto que
llega a alcanzar 12 metros de altura. No es de extrañar que esta extraña
geografía haya inspirado leyendas sobre su formación.
Cuenta la leyenda que había dos
gigantes uno en Irlanda, llamado Finn y otro en Escocia llamado Bennandoner. Su
relación era muy complicada y cada vez que discutían se tiraban rocas el uno al
otro. De tanto tirarse piedras a la cabeza, se formó un campo de rocas sobre el
mar y Bennandoner aprovechó el camino para ir a derrotar a su enemigo. La mujer
de Finn al ver al gigante escocés, visitó a su marido como un bebé.
Bennandoner, al ver un bebé tan grande pensó que su padre sería tres veces
mayor que él y huyó corriendo hundiendo las rocas del camino.
La otra versión de la historia
cuenta que siempre han existido relaciones comerciales entre la costa del norte
de Irlanda y Escocia. Se dice que Finn, el gigante irlandés, quiso retar a
Bennandoner y por eso construyó la calzada. Cuando llegó a Escocia se dio
cuenta de que el gigante escocés era mucho más grande y fuerte que él, por lo
que volvió corriendo a casa. Una vez en Irlanda, Finn pidió ayuda a su mujer, que para
esconderlo lo vistió de bebé.
La verdad es que detrás de todas
las historias de gigantes, la Calzada es el resultado de una erupción
volcánica. Si estás haciendo un curso de inglés en Irlanda, visita el lugar y
te darás cuenta de que es una zona muy especial. Por otro lado, si estás en
Escocia, en la isla de Staffa hay una cueva llamada Fingal con estructuras parecidas
a las irlandesas. Por lo que la leyenda de los gigantes ¿podría ser algo más
que un simple relato?
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